ACUAPONIA
La acuicultura es una actividad que combina (cría de especies acuáticas) y la hidroponía (cultivo de plantas sin suelo, sobre soportes con soluciones acuosas de nutrientes) en un mismo sistema integrado y sostenible. La palabra acuaponía es un anglicismo tomado del término inglés “aquaponics”, que procede de “aquaculture” e “hydroponics”.
VIDEO 1: CONSTRUCCIÓN DEL PROYECTO ACUAPONIA
En este sistema, los desechos metabólicos generados por los peces u otras especies, y los restos de su alimento, son transformados por una amplia población de bacterias y microorganismos en general, en minerales disueltos, y utilizados por los vegetales para su crecimiento, transformándose en materia orgánica vegetal. De esta forma se genera un producto de valor, a través de un subproducto desechable, con la ventaja de que el agua, filtrada y libre ya de nutrientes, queda disponible para ser reutilizada por los peces o especies acuícolas.
La acuaponía también es ciencia,
tecnología. Un método científico para investigar el funcionamiento de los
ciclos naturales. Y un recurso educativo.
Con la elección de un sistema acuapónico, ante un sistema de cultivo convencional, para la producción de vegetales o especies acuáticas, se consigue:
- Reducción del agua y energía utilizada, y por tanto, de los costes de producción.
- Eliminación de los fertilizantes para las plantas, reduciendo también costes y contaminación al medio ambiente y al consumidor final.
- Reducción de generación de desechos o basuras
- La contaminación acústica, del agua, aire o suelo, es prácticamente nula.
- Aumento de la bioseguridad de los productos, gracias a un mejor control de posibles patógenos que pueden provenir del agua que utilicemos, ya que la cantidad requerida de agua es baja, y se puede hacer un control biológico de toda la que entra al sistema.
- El sistema acuapónico tiene realmente un funcionamiento muy simple, en él, imitamos el ciclo de la naturaleza en un sistema cerrado
- Las especies acuáticas, con su actividad y metabolismo, incrementan los niveles de sustancias tóxicas en el agua, a través de sus productos de excreción y del alimento que no consumen.
- Las bacterias y otros microorganismos emplearán estas sustancias, tóxicas para las especies acuáticas, en otros compuestos de menor toxicidad y asimilables por las plantas. Estos microorganismos son la clave del equilibrio acuapónico, tal como sucede en el medio natural.
- El agua es entonces dirigida a los cultivos vegetales, que toman los nutrientes (minerales) necesarios, a la vez que la reciclan para que pueda ser usada nuevamente por las especies acuáticas.
Para poder llevarse a cabo este ciclo
es necesaria la presencia de Oxígeno, ya que las bacterias encargadas del
procesado de los diversos compuestos nitrogenados necesitan una buena
oxigenación del agua para poder llevar a cabo las reacciones metabólicas con
las que se va desarrollando el ciclo.
Cuando damos alimentos a los peces,
estos consumen la mayor parte que digieren y producen residuos en forma de
excreción y CO2, proveniente de su respiración. Estos desechos metabólicos,
junto al alimento que no haya sido consumido, son degradados por hongos y
bacterias, que al sintetizar las proteínas que necesitan para vivir producen
amoniaco, en un proceso que se conoce como amonificación.
El amoniaco (NH3) se ioniza al
disolverse en el agua y parte se transforma en amonio (NH4+), la concentración
de una u otra forma nitrogenada en el agua variará en función de la temperatura
y el pH del sistema. El amoniaco es muy tóxico a muy bajas concentraciones,
mientras que el amonio es menos tóxico
Sin embargo, la forma en la que el
Nitrógeno puede ser mejor aprovechado por las plantas es como nitrato. La
formación de este compuesto se lleva a cabo en el segundo paso del Ciclo del
Nitrógeno que se conoce como nitrificación. En la primera parte del ciclo,
mediante la acción oxidante de unas bacterias denominadas nitrosomas, el
amonio/amoniaco se convierte en nitrito (siendo esta una forma nitrogenada de
gran toxicidad), y a continuación este producto del primer paso, es usado por
otra bacteria, la nitrobacter, como sustrato para la producción de nitrato.
En un sistema acuapónico, las
bacterias responsables de la nitrificación forman una biopelícula en todas las
superficies sólidas existentes en el sistema, en contacto constante con el
agua. Esta biopelícula puede formarse por ejemplo en las raíces de las plantas
que se encuentren sumergidas, obteniéndose así una gran superficie de contacto
colonizable por bacterias que ayuden a llevar a cabo la nitrificación
COMPONENTES DE UN SISTEMA ACUAPÓNICO
Los sistemas acuapónicos están formados principalmente por 4 componentes básicos, independientemente de los diferentes modelos de sistemas acuapónicos existentes, materiales utilizados, especies acuáticas y especies vegetales, dimensiones o finalidad de los mismos. Estos componentes son:
• Componentes para la vida acuática
(zona acuícola).
• Componentes hidropónicos para las
plantas (zona hidropónica).
• Componentes para el control de
sólidos y biofiltración (sumidero o sump).
• Elementos y equipos auxiliar.
COMPONENTE PARA LA VIDA ACUÍCOLA
Un componente para la vida acuática comprende todo aquel espacio estanco o recinto donde se contiene el agua, donde se albergan las especies acuáticas, y pueden desarrollarse adecuadamente siguiendo los requerimientos de su ciclo vital.
El SRA (sistema de recirculación en
acuicultura, o “RAS” en inglés)
Los Sistemas de Recirculación en
Acuicultura son los más eficientes y respetuosos con el medio ambiente, dentro
de los tipos de cultivos acuícolas que existen, siendo uno de los más
utilizados por el sector actualmente.
- Sedimentación, devastado,
filtración mecánica.
- Clarificación antes de la
biofiltración.
• Biofiltración = nitrificación y
desnitrificación.
• Clarificación secundaria
(espumador) = eliminación de floculantes biológicos (coloides).
• Adición de aire / oxígeno, para
soportar los peces y las bacterias del biofiltro
COMPONENTE HIDROPÓNICO PARA LAS PLANTAS
Componente hidropónico para las plantas es toda aquella estructura que posibilite el cultivo vegetal sin necesidad de tierra o suelo, empleando como sustrato otro tipo de material.
Dicha estructura debe permitir el aporte continuo o frecuente de agua rica en nutrientes provenientes de las especies acuáticas, evitando la pérdida de agua y asegurando que las plantas reciben los elementos necesarios para su óptimo desarrollo y crecimiento.
Existen diferentes tipos de componentes hidropónicos, así como diversos materiales y dimensiones, que se engloban todos en los 3 tipos de sistemas hidropónicos que se denominan: sistema de “lecho de sustrato” (“grow bed o media bed”), sistema NFT (Nutrient Film Technique”) y sistema de cama o raíz flotante (“Deep Water Culture” o “Raft system”).
COMPONENTES PARA CONTROL DE SÓLIDOS Y BIOFILTRACIÓN
Retención de sólidos
El filtrado mecánico es la forma de limpieza elemental del agua con un material muy fino que retiene los desechos sólidos.
Suele ser la primera barrera en los filtros, y retiene las partículas sólidas en suspensión evitando que lleguen al filtro biológico y a las raíces de las plantas, donde si se acumulan en exceso, pueden impedir la correcta absorción de los nutrientes y en casos extremos la asfixia radicular y posterior muerte de las mismas.
Biofiltración
La biofiltración tiene como objetivo la transformación de compuestos provenientes del metabolismo de los seres vivos del sistema, tóxicos para la vida acuática si incrementan su concentración en el agua, en productos menos tóxicos y asimilables por las plantas.
Elementos y materiales auxiliares
Otros componentes básicos del sistema acuapónico son aquellos elementos auxiliares necesarios para el correcto funcionamiento del sistema. Existe una amplia diversidad de elementos disponibles, sin embargo, la presencia o ausencia de alguno de ellos dependerá del tipo de sistema que se pretenda instalar y de su tamaño.
Carpa (Cyprinus carpio)
Etimología de Cyprinus carpio
El nombre genérico Cyprinus procede
del latín {cyprinus} y significa "carpa". El nombre específico carpio que
proviene del latín {carpa, ae} tomado a su vez del {germánico, gótico, karpa} y
que significa "pez de río".
Características
La carpa común puede llegar a medir
1,2 m de largo y hasta 40 Kg de peso, aunque normalmente mide en estado adulto
de 60-90 cm, y su peso ronda los 9 Kg. Nada formando cardúmenes; es omnívora, y
resistente a una gran variedad de condiciones climáticas. Se han dado casos de
especímenes que han llegado a vivir 65 años. Los ejemplares salvajes son más
pequeños y achatados que los domésticos. Presenta una espina dorsal serrada
característica y sus escamas son largas y finas. Los machos tienen la aleta
ventral más larga que las hembras. El color y el tamaño es muy variable,
especialmente en los ejemplares domésticos. Se han descrito tres subespecies
basándose en los patrones que siguen las escamas: C. carpio communis (carpa escamosa):
Las escamas son concéntricas regulares. C. carpio specularis (carpa espejo):
Las escamas forman una hilera a ambos lados. El resto del cuerpo está desnudo.
C. carpio coiaceus (carpa de cuero): Pocas o ninguna escama en la espalda y
piel muy fina.
Hábitat y etología
Les gustan las aguas tranquilas, de corriente débil, ricas en vegetación
y con fondo fangoso. Puede soportar aguas con muy poco oxígeno, de temperaturas
muy altas y con niveles bastante elevados de contaminación. La carpa es un pez
omnívoro, por lo que su alimentación incluye tanto alimentos vegetales (harinas
de trigo, maíz, garbanzos, guisantes, etc.) como animales, entre los que se
encuentran gusanos, moluscos, larvas de insectos o pequeños crustáceos.
Alimentación
La carpa es fundamentalmente herbívora, alimentándose del sustrato
vegetal de los fondos, aunque, accesionalmente, también incluye en su dieta
pequeños moluscos, crustáceos y larvas de insectos.
Reproducción
Las carpas normalmente se mueven en grupos reducidos alrededor de los 5
individuos. La época de cría empieza en primavera y acaba a principios de
verano. Prefieren aguas poco profundas con una densa cubierta vegetal. Las
hembras depositan los huevos entre la maleza y el macho los fecunda
externamente. Los huevos quedan fijados al sustrato hasta que eclosionan. Se
estima que una hembra puede poner hasta un millón de huevos, aunque la media
para una hembra adulta está en 300.000 huevos. El tiempo que tardan en
eclosionar está relacionado con la temperatura del agua. Con una buena
incubación (agua a 30 °C) nacen a los tres días. Los neonatos no miden más de 6
mm y a los 8 mm ya ha desaparecido completamente la yema. Los machos
normalmente alcanzan antes la madurez sexual que las hembras, aunque para ambos
sexos ronda por los 4 años.
ACTIVIDAD 3: LECCIÓN ESCRITA PRÓXIMA CLASE



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